¿Cómo se asegura que una gran obra hidráulica opere cumpliendo estrictamente sus compromisos ambientales en un territorio ambientalmente sensible y marcado por condiciones extremas? ¿Qué implica mantener un embalse en funcionamiento bajo altos estándares de seguimiento, control y coordinación institucional?
En la Región de Arica y Parinacota, el Embalse Chironta representa una infraestructura clave para el riego agrícola y la seguridad hídrica del Valle de Lluta. Desde su entrada en operación, ORBE Ambiental & Legal ha desempeñado un rol central en la ejecución del Plan de Seguimiento Ambiental, acompañando técnica y estratégicamente a la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) para asegurar el cumplimiento de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA N°036/2014).
Durante el período 2024–2026, el equipo de ORBE ha estado a cargo del seguimiento de componentes críticos como flora y fauna, calidad de aguas, caudal ecológico, niveles freáticos, patrimonio arqueológico y el monitoreo del humedal de la desembocadura del río Lluta, declarado Santuario de la Naturaleza. Todo ello bajo una lógica de presencia permanente, análisis técnico continuo y coordinación directa con la autoridad.
Conversamos con Matías Trevizán, Jefe de Proyecto de ORBE, sobre la experiencia de liderar este desafiante servicio ambiental y los aprendizajes que deja la operación del Embalse Chironta.

¿Cuál es tu evaluación del nivel de cumplimiento ambiental del Embalse Chironta en esta etapa de operación?
El balance es muy positivo. Se trata de un proyecto que conocemos desde sus inicios y que tiene una alta visibilidad a nivel regional, tanto por su importancia hídrica como por las expectativas ambientales que genera. Durante este período hemos logrado cumplir íntegramente los compromisos establecidos en la RCA, respondiendo de manera sólida a los procesos de fiscalización y a los requerimientos de información de la autoridad ambiental.
¿Qué tan desafiante ha sido coordinar al equipo y ejecutar el servicio en una zona como el Valle de Lluta?
Es un desafío relevante, principalmente por tratarse de una zona extrema con una dinámica hídrica y ecológica muy particular. Sin embargo, el equipo cuenta con experiencia en proyectos de este tipo para el MOP, lo que nos permite anticipar escenarios y planificar adecuadamente las campañas de terreno. Esa experiencia ha sido clave para cumplir los programas de trabajo y mantener la continuidad del seguimiento ambiental.

El proyecto incluye monitoreos en áreas altamente sensibles, como el humedal del río Lluta. ¿Qué destaca de ese trabajo?
El humedal es un componente ambiental de altísimo valor ecológico y requiere un enfoque muy cuidadoso. Los monitoreos deben ejecutarse con planificación, respeto por el entorno y un conocimiento profundo del territorio. Es una de las tareas más exigentes, pero también una de las más satisfactorias desde el punto de vista técnico y ambiental, por la biodiversidad que alberga y la relevancia que tiene para la región.
¿Qué rol ha jugado la relación con la Inspección Fiscal y la DOH en el desarrollo del proyecto?
La comunicación ha sido fundamental. La DOH supervisa este tipo de proyectos desde el nivel central, por lo que la entrega oportuna de información, la transparencia técnica y la disposición permanente para resolver contingencias son claves para generar confianza. En ese sentido, hemos logrado posicionarnos como un apoyo estratégico para la DOH, actuando como un verdadero partner técnico durante toda la operación.
Mirando este ciclo de trabajo, ¿qué aspecto consideras más relevante para la gestión ambiental del embalse?
Destacaría la continuidad y el enfoque preventivo. El embalse ya supera los tres años de operación y durante todo este tiempo hemos mantenido una vigilancia constante de los componentes ambientales, recomendando medidas oportunas y ajustando la gestión cuando es necesario. Esto ha permitido que el proyecto opere sin procesos sancionatorios, en un entorno ambientalmente controlado, entendiendo que la gestión ambiental en este tipo de obras es un desafío permanente y de largo plazo.
Esta experiencia en el Embalse Chironta reafirma el rol de ORBE Ambiental & Legal como socio técnico en la operación ambiental de infraestructura estratégica, combinando conocimiento territorial, rigor normativo y gestión continua para proteger los ecosistemas y asegurar la sostenibilidad de los proyectos.
Héctor San Martin
Periodista

