¿Cómo se asegura que una reforestación no solo se ejecute, sino que realmente perdure en el tiempo? ¿Qué implica transformar pequeñas plantas en un bosque funcional bajo condiciones exigentes de suelo, agua y fiscalización ambiental?
En el sector de Lonquén, en la comuna de Calera de Tango, el proyecto INDESA se enfrenta precisamente a ese desafío: establecer casi 7 hectáreas de bosque nativo bajo estándares definidos por CONAF, donde el éxito no se mide solo en la plantación, sino en la supervivencia sostenida de las especies.
ORBE Obras ha liderado este proceso desde 2022, ejecutando la plantación, diseñando un sistema de riego tecnificado y desarrollando un programa de mantención de largo plazo. El proyecto ha incorporado monitoreo continuo, reposición de especies y control operativo, con una meta interna de sobrevivencia superior a la exigida normativamente.
Conversamos con Carlos Godoy, Coordinador de Proyectos de Obras Ambientales, sobre los principales desafíos, aprendizajes y resultados de esta reforestación.
¿Qué se siente al recorrer hoy el Fundo El Arco después de haber iniciado el proyecto con plantas pequeñas?
Es una experiencia muy gratificante. El avance es visible y permite dimensionar el impacto real del trabajo realizado. Pasar de plantas de 30 centímetros a árboles ya establecidos genera orgullo, no solo desde lo visual, sino también desde los indicadores técnicos que muestran un desarrollo positivo en crecimiento y supervivencia.
El sistema de riego fue uno de los principales desafíos del proyecto. ¿Cómo vivieron ese proceso?
Fue uno de los hitos más críticos. Lograr llevar agua desde el predio vecino hasta toda la superficie plantada implicó un trabajo técnico importante: diseño hidráulico, instalación de infraestructura y coordinación en terreno. Ver que el sistema funcionaba correctamente generó una gran satisfacción, porque aseguraba la viabilidad de todo el proyecto.

¿Qué especies han mostrado mejor desempeño en el terreno?
El quillay y el espino han destacado por su buena adaptación y crecimiento. Han respondido de manera muy favorable a las condiciones del suelo y al manejo aplicado, lo que los posiciona como especies clave dentro del desarrollo del proyecto.
Se fijaron una meta interna de sobrevivencia más exigente que la normativa. ¿Qué destaca de ese logro?
Lo más relevante es el trabajo del equipo. Alcanzar y sostener niveles de prendimiento superiores al estándar requerido es resultado de constancia, planificación y coordinación. Hay un esfuerzo continuo detrás, donde cada acción en terreno tiene impacto directo en el resultado final.
El proyecto INDESA Lonquén refleja cómo la combinación de planificación técnica, gestión hídrica y mantención prolongada permite avanzar hacia una reforestación efectiva, en línea con los desafíos actuales de restauración ambiental.
Una experiencia que evidencia que el éxito no está solo en plantar, sino en hacer crecer y sostener el bosque en el tiempo.

Héctor San Martin
Periodista

